Las cruces de iconos se fabrican con madera de tilo curada y se secan al horno. Las tablas se seleccionan por ancho para garantizar la mayor integridad posible. Para tamaños mayores, las tablas se unen mediante ensambles dentados con prensa hidráulica (lo que garantiza una larga durabilidad), con la médula orientada en la misma dirección (según los métodos tradicionales). La cruz se cepilla, se lija por ambas caras y se bisela. El fondo y los laterales se pintan con una imprimación resistente a la carcoma y al moho, y un barniz al agua color nogal. El lienzo se pega a la tabla con cola de conejo, preparada con yeso y cola de conejo (80 % Bolonia, 20 % Meudon) en varias capas (aproximadamente 10), se lija y queda lista para pintar.
La tabla tiene un grosor aproximado de 3 cm.
Las cuñas son de madera de haya y tienen forma de cola de milano.